Aerostación - Definición

HISTORIA DE LA AEROSTACIÓN

La era de la navegación en globo nació en Francia, el año 1783 y se desarrollaron de forma simultánea los aerostatos de aire caliente y los de gas. Los hermanos Joseph y Etienne Montgolfier construyeron un globo de papel y tela. El día 5 de junio lo llenaron con humo y lo enviaron hasta una altura de 1.800 metros sobre la localidad francesa de Annonay. Muy pocos días después, Jacques Alexander César Charles construyó un globo de seda impermeabilizada y lo rellenó de hidrógeno. El 26 de Agosto de aquel mismo año lo soltó en París y fue seguido con curiosidad hasta que desapareció entre las nubes. Fue a caer en un campo a 25 Kilómetros, donde unos coléricos campesinos lo destrozaron.

La situiente experiencia se desarrolló el 19 de septiembre en Versalles, cuando se lanzó un globo de aire caliente que llevaba a bordo una cabra, un gallo y un pato, de los que no ha quedado noticia. El 15 de octubre llegaría el primer vuelo tripulado, aunque el aerostato permaneció amarrado a tierra por una larga soga; su constructor y piloto fue François Pilatre de Rozier.

Este mismo caballero, junto al marqués d´Arlandes, volvió a utilizar el globo, esta vez en vuelo libre, el 21 de noviembre . Pocos días después, el 1 de diciembre, Charles y Noël Robert tripularon el primer vuelo en un globo de gas.

Los primitivos globos de aire caliente usaban una estufa alimentada con paja para producir el impulsor necesario para el vuelo. Obviamente, el procedimiento hacía impensables las travesías de larga distancia porque el combustible se agotaba en muy poco tiempo. Así, los globos de aire caliente cayeron en el olvido durante los siguientes 180 años. Sólo renacieron cuandi, en la década de 1950, se desarrolló industrialmente el quemador de gas propano.

Por su parte, los globos de gas permitían largas travesías si se les llenaba con bastante gas como para remontar el vuelo. Esta es la razón de que durante todo el siglo XIX y la primera mitad del XX los únicos globos que ncruzaban los cielos utilizaban el gas para ascender. Además, los globos de gas se han utilizado masivamente en nuestra época para aplicaciones que requieren grandes vuelos, por ejemplo, los de uso meteorológico.

Volviendo a los primeros años, Pilatre de Rozier desarrolló en 1785 un híbrido consistente en un globo de hidrógeno sujeto sobre otro de aire caliente. La idea general era conseguir un impulso ascendente adicional y reducir la cantidad de lastre necesaria para afrontar, de esta manera, un vuelo sobre el Canal de la Mancha. Desgraciadamente, el hidrógeno ardió muy poco tiempo después del despeque y eso le costó la vida a de Rozier y su acompañante.

De todas formas, este fue el precedente de lo que hoy llamamos Globos rozier, aunque actualmente se utiliza helio, un gas no inflamable, en sustitución del hidrógeno. En los diez últimos años su uso se ha generalizado en las travesías de larga distancia.

Cuando se aprendió a dominar un globo de gas, surgió la iedea de su uso como medio de trasnporte: el dirigible. Esta éste un globo impulsado por un motor de combustión interna que el conde Ferdinad von Zeppelin puso en servicio en los últimos años del siglo XIX y se utiliz´asiduamente hasta la década de 1930, cuando el terrible accidente del Hindenberg, un globo de hidrógeno, cuestionó muy severamente la seguridad de estos aparatos.

También los militares encontraron utilidad para los globos. Desde Napoleón hasta la II Guerra Mundial se usaron para transporte, correo, observación y como trampas para vuelos rasantes. Los japoneses usaron globos cargados con bombas incendiarias sobre la costa oeste de los Estados en un intento de quemar sus bosques. Finalmente se usaron para espionaje durante la guerra fría, hasta el advenimientos de los U-2.

La aerostacoón deportiva nació en épocas bastante tempranas. En las postrimerías del siglo XIX, el globo de gas era un entretenimiento muy caro sólo al alcance unos pocos aparecieron así los primeros clubes de globos celebrandose comepeticiones internacionales desde mediados del XIX.

Ninguna otra prueba de aerostación ha logrado acercarse a la fama de la carrera Gordón Bennett, competición anual bautizada así en honor del editor de periódicos que la promovió. La Gordon Benner era seguida con avidez por el público y se mantuvo en vigor hasta la II Guerra Mundial. Tras la contienda, el alto coste de los globos de gas desanimó a los practicantes durante años. Hoy en día, los globos de gas han vuelto a los cielos y la gordon Bennet resurgió a principios de la década de los 80 del siglo XX.

El resurgir de los globos de gas entre 1950 y 1960 fue, irónicamente, un efecto colateral de la guerra fría, cuando se prosperó en la investigación de los quemadores de propago en los globos de uso militar. Las Industrias Raven, contratadas por el Ministerio estadounidense de Defensa, construyeron un prototipo, pero la Marina perdió su interés y decidió no gastar más en el desarrollo de estos globos, así que Raven trató de rentabilizar sus trabajos con una oferta destinada a los deportistas.

Ed Yost y Don Piccard, pioneros de la nueva aventura, sobrevolaron el Canal de la Mancha en 1963 y la industria de los globos de gas floreció de nuevo. Hoy en día miles de globos se elevan para competir en carreras deportivas, en paseos de recreo o para lucir publicidad.

Vitogas (Patrocinador)